VIOLENCIA BASADA EN GÉNERO, LA OTRA PANDEMIA.

DESTACADOS:

•  Una mujer en Venezuela, Colombia o Ecuador es asesinada en promedio cada 35 horas. El 2021 fue el año más violento contra las mujeres.

• De las 6.180 sobrevivientes venezolanas atendidas en los tres países, se ha identificado una predominancia de violencia física y psicológica en edades adultas un aumento en el porcentaje de la violencia sexual en niñas, y altos niveles de problemas de salud mental, lo que puede facilitar mayores niveles de violencia.

¿Cuál es la situación?

La crisis social, económica y las condiciones de la pandemia han agravado las vulnerabilidades y factores de riesgo generando la necesidad de migrar o emprender procesos de movilidad al interior de sus países buscando proteger su integridad. Esta situación se vio agravada con las diferentes medidas tomadas por los países frente al COVID:

• Los subsecuentes períodos de aislamiento implicaron menores oportunidades a las víctimas de VBG de distanciarse de sus agresores y salir del círculo de la violencia.

• Los cierres fronterizos generaron un mayor uso de los pasos irregulares controlados por grupos armados, que ubicaron en un alto riesgo a la población de robos, desapariciones y trata de personas, reduciendo la posibilidad de una migración digna y protegida.

En esta dinámica las mujeres enfrentaron desafíos significativos para satisfacer sus necesidades básicas (dentro de Venezuela, en tránsito y al llegar a sus países de permanencia). No contar con redes de apoyo, tener una sobre carga de roles de cuidado, mayor violencia aunada al aumento de la xenofobia y no tener opciones dignas y seguras de medios de vida, las ubicaron en un mayor riesgo de diversas formas de explotación.

Las consecuencias a la salud mental y física de mujeres son agravadas por sistemas de protección y salud que no cuentan con la capacidad de respuesta. La respuesta actual no cubre el alto número de casos identificados y muchas de las acciones de respuesta están siendo financiadas por organizaciones humanitarias o de la sociedad civil con dificultades para funcionar de manera permanente, dejando en total desprotección a las mujeres sobrevivientes de violencia y a sus hijos e hijas.

¿Como responder a esta situación?

• Aumentar las medidas de protección y prevención que salven vidas; entre ellas rutas de protección desde un enfoque de género y sensible a la migración que garantice la disminución de barreras de acceso, favoreciendo la atención de las mujeres independiente de su situación migratoria.

• Continuar los procesos de fortalecimiento de las capacidades locales de actores comunitarios/docentes para aumentar las acciones de sensibilización, prevención e identificación oportuna de casos de VBG.

• Aumentar las casas de paso/abrigo con atención multisectorial para víctimas de VBG y sus familias soportadas por los gobiernos.

• Desarrollar oportunidades laborales o medios de vida dignos y seguros, que faciliten la autonomía económica y romper ciclos de violencia.

• Continuar con la sensibilización y fortalecimiento a las entidades responsables de la respuesta a violencias basadas en género en cada país, para brindar una atención oportuna y sensible a la migración.

¿Cómo pueden articular esfuerzos autoridades y donantes?

• Mayor presupuesto y medidas adecuadas para implementación de políticas públicas. Es importante que los Estados asuman de manera prioritaria la responsabilidad de los servicios de protección de violencia a mujeres y niñas.

• Actuación coordinada. Se requiere un diálogo entre los países para definir mecanismos de regulación migratoria que faciliten la migración digna y protegida. Frente a los riesgos de trata de personas con fines de explotación sexual, se requiere de esfuerzos conjuntos entre los humanitarios, comunidades y gobierno para sensibilizar y capacitar en la prevención y manejo adecuado de estos casos.

• Promover el desarrollo de investigación y sensibilización en torno a nuevas formas de VBG. Violencias basadas en género como la “extendida” o secundaria, la cual típicamente se ejerce sobre los hijos e hijas de una persona a quienes un agresor pretender violentar, requiere ser estudiada para generar su reconocimiento en el sistema de protección.

• Mayores fondos humanitarios. Se requiere aumentar los fondos para las organizaciones humanitarias y de la sociedad civil para una prevención y respuesta suficiente a los riesgos de VBG.