TERREMOTO EN ECUADOR – Todo es cuestión de dónde está tu mente

“Todo es cuestión de dónde está tu mente”

Por: Ninja Taprogge, Encargada de comunicaciones de la Emergencia en Ecuador – CARE

¿Hay coincidencia entre un terremoto y el surf? En realidad no, algunos podrían pensar. Pero Iven, a sus 18 años de edad, nos enseña algo diferente:

Photo: CARE/Brendan Bannon
Photo: CARE/Brendan Bannon

“Cuando la ola golpea, uno tiene que estar concentrado. Es necesario mantener un alto nivel de concentración en todo momento. Si quieres ser un excelente surfista, es absolutamente necesaria una cierta cantidad de auto-control. Me volví más tranquilo a través del surf, sin embargo, nunca me imaginé que esto tendría un impacto en otros aspectos de mi vida, como cuando ocurrió el terremoto, donde supe mantener la compostura.

Me encanta el surf. Solía ​​montar bicicleta hacia la playa todos los días. Yo vivo en los trópicos, en una pequeña comunidad llamada ‘Río Canoa’. Me toma más de 45 minutos llegar desde mi pueblo hasta el Club de Surf de la ciudad. Aquí, en la costa noroccidental del Ecuador, hay una gran cantidad de surfistas. Vienen de todas partes del mundo. Una vez, un turista australiano me enseñó a correr olas y cuando regresó a su país me dio su tabla de surf como regalo. Desde entonces, salgo a correr olas tan a menudo como me es posible.

La noche del sábado 16 de abril, cuando el terrible terremoto sacudió mi país, yo estaba en mi casa. Me había sentado en la cocina por algo de comer, cuando de repente nuestros muebles y enseres comenzaron a moverse. Traté de mantenerme en el marco de la puerta, pero el movimiento era tan fuerte que me caí en el suelo. La gente pedía ayuda en todas partes, estaban gritando. Las ambulancias llegaban a la zona. De repente sentí un mareo, y cuando el temblor se calmó logré sentarme a respirar. Después de eso llamé a mi madre, quien por suerte había sobrevivido al terremoto sin ningún tipo de lesión.

El desastre lo cambia todo. El club de Surf es ahora un montón de escombros. El malecón se encuentra en ruinas. Con los años, cada vez más turistas llegaron a Canoa, trayendo como consecuencia que muchos de los propietarios de los hoteles construyan segundos y terceros pisos sin autorización. Lo único que querían era ganar más dinero, sin tener en cuenta las medidas de seguridad para los edificios. Hoy en día, nadie más va a la playa. Nadie se siente seguro en el agua. Yo también tengo temor. No practico más el surf, tampoco nado. Pero espero que algún día me atreva a entrar de nuevo en el agua.

Han pasado casi dos semanas desde que ocurrió el terremoto y no ha llegado mucha ayuda para nuestra comunidad, ya que está muy lejos de los centros urbanos. Pero hay esperanza. CARE nos viene apoyando con un tanque de agua. En el pueblo de Río Canoa somos fuertes. Sabemos ponernos “manos a la obra”. Sabemos cómo vivir la vida. Yo voy a apoyar a mi ciudad y a mi comunidad en la reconstrucción, incluso si el camino es largo y difícil”.

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