Contexto del Programa en Ecuador, Perú y Bolivia

En Ecuador, Perú y Bolivia, las mujeres son casi exclusivamente responsables del trabajo doméstico, sin que se hayan generado medidas de corresponsabilidad, reconocimiento y valoración de este trabajo por parte de las parejas, la familia, la comunidad y el Estado.

Esta situación se evidencia en que no se visibiliza en las cuentas nacionales de los países el aporte de las mujeres a sus economías, así como en la segregación que viven las mujeres en el ámbito laboral, en donde tienen bajos salarios y trabajan en condiciones desventajosas.

Las mujeres más pobres se vinculan al trabajo informal en condiciones precarias. Súmase a esta situación la doble y triple carga de trabajo que viven las mujeres que hacen trabajo doméstico no remunerado, trabajo remunerado y además participan en organizaciones comunitarias.

Estudios realizados en la región a través de las encuestas de uso del tiempo, demuestran que, en promedio, las mujeres trabajan por semana 23 horas más que los hombres; las mujeres del área rural trabajan, en promedio, 7 horas más que las mujeres del área urbana.

Se calcula que 14 millones de mujeres en la región realizan trabajo doméstico remunerado (OIT, 2010), la mayoría de ellas en condiciones desfavorables al ejercicio de sus derechos.

En los tres países para los cuales se propone la acción, aproximadamente 2 millones de mujeres realizan trabajo doméstico remunerado. Son principalmente mujeres pobres, indígenas y afrodescendientes, que viven discriminación y exclusión.

El programa propuesto busca la ratificación del Convenio 189 y la Reforma 201 de la OIT para visibilizar el trabajo que realizan las mujeres y la necesidad de hacerlo en condiciones dignas, con salarios justos.